📅 Autónomos: obligatorio desde el 1 de julio de 2027⚖️ RD 1007/2023🔄 Actualizado julio de 2026

VeriFactu para instaladores de gas: revisiones, urgencias y calderas bajo registro

Por Alberto Cuitó Martín · actualizado el

Si tus facturas del gas salen de un programa o una app, VeriFactu te toca: desde el 1 de julio de 2027 como autónomo y desde el 1 de enero de 2027 si trabajas por sociedad. Es el nuevo sistema de facturación de la Agencia Tributaria: cada factura genera un registro que no se puede borrar ni alterar, se envía a Hacienda y lleva un código QR impreso. Hasta ahí, lo mismo que para cualquier autónomo. Lo tuyo empieza después. Tu oficio factura mucho y muy variado: revisiones anuales de 80 a 160 €, urgencias por fuga a cualquier hora y con recargo, calderas de 1.400 a 3.200 € donde el IVA casi siempre es el 21%, y certificados IRG con su tramitación. Trabajos regulados, con acta, con distribuidora por medio y con un particular delante. Esta página te cuenta qué cambia en cada uno de ellos, desde cuándo, y cómo evitar la sanción de 50.000 €. Con tus precios reales y sin jerga.

¿Estás obligado como instalador de gas? Depende de cómo factures

Fechas vigentes tras el RD-ley 15/2025 · Fuente: nota informativa de la AEAT

Tu situación¿Obligado?Desde
Autónomo con app o programa de facturación1 de julio de 2027
Autónomo en módulos que factura a manoNo
SL instaladora1 de enero de 2027
Autónomo que factura con plantillas de Word o ExcelDepende1 de julio de 2027

Qué te exige VeriFactu en el día a día de un instalador de gas

1

Cada factura deja un registro que no se toca

Cuando emites la factura de una revisión o de un cambio de calentador, el programa crea un registro que no se puede borrar ni retocar. Como el precinto de un contador: si alguien lo manipula, se nota. Te equivocaste en el importe, pues rectificativa. El registro original se queda donde está.

2

QR visible en todas tus facturas

La factura de la caldera, la de la revisión anual y la del certificado IRG llevarán un código QR impreso. El cliente lo escanea y comprueba en la web de la AEAT que esa factura existe. Para un oficio con fama de intrusismo, ese QR es un sello más que te distingue del que cobra en negro.

3

El envío a la AEAT va por su propia tubería

Cada registro viaja a Hacienda en el momento de emitir la factura. Tú no haces nada: ni subir ficheros ni acordarte a fin de mes. Si el programa está adaptado, facturas igual que hoy, desde la furgoneta o desde casa, y el envío va solo por detrás.

4

Se acabó borrar y rehacer facturas

Cobraste 90 € por una detección de fuga y eran 120 €. Antes borrabas la factura y hacías otra. Con VeriFactu eso no existe: emites una rectificativa que corrige la primera. Todo queda anotado y encadenado. Más papel aparente, pero también más defensa si alguien discute lo que cobraste.

5

Todas las facturas van encadenadas

Cada factura lleva una huella de la anterior, como una tirada de tubo en la que cada tramo empalma con el anterior. Si falta una en medio, se ve. Esto es lo único técnico que necesitas saber, y el programa lo hace solo. Para ti significa que tu numeración tiene que ser seria, sin saltos raros ni series inventadas a final de año.

La factura de un instalador de gas tiene sus propias trampas: así quedan con VeriFactu

Los casos fiscales reales del oficio, con su referencia legal

Revisiones e inspecciones periódicas: tu factura es tu defensa

El sector arrastra la fama de los falsos revisores del gas, y te salpica aunque trabajes limpio. Con VeriFactu, cada revisión anual que factures, entre 80 y 160 € en 2026, deja un registro inalterable con fecha, concepto e importe, enviado a la AEAT. Si un cliente reclama en consumo que le cobraste una revisión que no pidió, tu factura con QR demuestra qué hiciste, cuándo y por cuánto. Y al revés: el cliente puede escanear el QR y comprobar que la factura existe de verdad. La inspección periódica de la instalación, cada 5 años en gas canalizado, va aparte: la cobra la distribuidora al titular. Tú solo facturas la tuya si te la contratan directamente.

RD 919/2006, de 28 de julio (revisiones e inspecciones periódicas de instalaciones receptoras)

Urgencias 24 horas por fuga: factura en el momento, con recargo y con hora

Te llaman un domingo a las once de la noche por olor a gas. Cortas, localizas la fuga y dejas la instalación segura. Una detección de fuga va de 90 a 200 € en 2026; súmale el recargo de urgencia del 30 al 50%: una salida de 150 € se te va a 210 € con un 40%. Con VeriFactu la emites desde el móvil antes de irte, y el registro guarda la fecha y la hora reales de emisión. Eso te conviene: si luego hay un parte al seguro o una discusión, tu factura respalda que actuaste esa noche, junto al acta de la intervención. Lo que no puedes hacer es emitirla el lunes con fecha del domingo. La fecha del registro es la que es.

RD 1007/2023, de 5 de diciembre (contenido del registro de facturación)

Cambio de caldera: el aparato se come el límite de materiales y el IVA se va al 21%

El IVA reducido del 10% en vivienda de más de 2 años exige que los materiales no pasen del 40% de la base. Con una caldera es casi imposible. Ejemplo real con precios de 2026: cambio de caldera por 2.400 €, de los que 1.700 € son el aparato y 700 € mano de obra y material menudo. El aparato solo ya es el 71% de la base. Toda la factura va al 21%, aunque el cliente sea particular y la vivienda vieja. Distinto si el cliente compra la caldera por su cuenta y tú solo facturas la instalación: ahí tu factura sí puede ir al 10%. Con VeriFactu ese desglose queda registrado tal cual, así que aplicar el 10% cuando no toca se detecta cruzando datos.

Ley 37/1992, art. 91.Uno.2.10º

Certificados IRG-1, IRG-2 e IRG-3: trabajo facturable, no un regalo

Cada instalación nueva o modificación acaba en un certificado: IRG-3 para la instalación individual de la vivienda, IRG-2 para la común del edificio, IRG-1 para la acometida interior. Emitirlo y tramitarlo ante la distribuidora es trabajo tuyo y se cobra. En una instalación nueva de 1.200 a 3.500 € en 2026 va dentro del precio; en una legalización de instalación no registrada, de 200 a 500 €, el certificado y la tramitación son el grueso de la factura. Con VeriFactu conviene que el certificado aparezca como concepto propio: el registro enlaza trabajo, fecha y papel. Y si la distribuidora rechaza el alta y toca repetir la prueba, eso es otra factura o una rectificativa. La emitida no se toca.

RD 919/2006, ITC-ICG 07 (certificados de instalaciones receptoras)

Tu epígrafe IAE: el gas se mueve entre el 504.2 y el 504.3

El alta en Hacienda de este oficio no tiene una casilla propia para el gas. La calefacción, el clima y el ACS encajan en el epígrafe 504.3, instalaciones de frío, calor y acondicionamiento de aire, y la fontanería va por el 504.2. En la práctica, las instalaciones de gas se encuadran en uno de esos dos según el grueso de tu actividad, y la propia Dirección General de Tributos admite facultades cruzadas entre ambos. VeriFactu no te cambia el epígrafe, pero lo pone bajo la lupa: cada registro que llega a la AEAT lleva el concepto del trabajo, y cruzarlo con tu actividad declarada es trivial. Facturar habitualmente trabajos que no encajan en tu alta era difícil de ver antes; a partir del 1 de julio de 2027 deja rastro factura a factura. Revisa tu alta con tiempo y factura cada trabajo por lo que es.

Real Decreto Legislativo 1175/1990 (tarifas del IAE), epígrafes 504.2 y 504.3

Qué te juegas si sigues facturando con un programa no adaptado

La sanción para el usuario es de hasta 50.000 € por ejercicio, recogida en el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria. No te cae por equivocarte en una factura: te cae por seguir facturando después del 1 de julio de 2027 con un programa que permite borrar o alterar registros, o que simplemente no está adaptado. Evitarla es sencillo: que tu software cumpla el RD 1007/2023 y tenga declaración responsable del fabricante. Compruébalo con tiempo, igual que revisas una estanqueidad antes de dar gas. Nadie quiere jugarse 50.000 € por cómo emitió una revisión de 80 €.

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Del presupuesto aceptado a la factura en regla, sin cambiar de herramienta

En el Motor esto ya está resuelto. Haces el presupuesto de la caldera o de la instalación nueva, el cliente lo aprueba y lo conviertes en factura con un clic. El QR sale impreso, el registro se encadena y el envío a la AEAT va solo, sin tocar nada. La urgencia por fuga de un sábado la facturas desde el móvil antes de recoger la herramienta, con su recargo y su hora exacta. Las revisiones anuales y los certificados IRG quedan en el histórico, cada uno con su registro, listos si un cliente reclama o si Hacienda pregunta. Sin cambiar de programa y sin pelearte con nada técnico. Tú a las instalaciones, que el papeleo ya corre solo.

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Preguntas frecuentes de instaladores de gas sobre VeriFactu

Las dudas reales del oficio, respondidas

En el momento y desde el móvil, si tu programa lo permite. Emites la factura con la detección de fuga, entre 90 y 200 €, más el recargo de urgencia del 30 al 50%, y el registro se envía a la AEAT con la fecha y la hora reales. Lo que no puedes hacer es emitirla el lunes con fecha del sábado: el registro guarda el momento real de emisión. Junto al acta de la intervención y el cierre de la llave de paso, esa factura con hora es tu respaldo si luego hay un parte al seguro o una reclamación.

En una legalización el papel es el producto: revisión de la instalación, prueba de estanqueidad, el certificado IRG que corresponda y la tramitación ante la distribuidora, entre 200 y 500 € en 2026. Factúralo por conceptos con nombre propio ('Inspección previa y prueba de estanqueidad', 'Emisión IRG-3 y tramitación'), porque con VeriFactu ese desglose queda en el registro y casa tu cobro con el expediente. Si al revisar aparece obra, sustituir un tramo o mover la llave, esa partida se suma con su importe. Y si la distribuidora rechaza el alta, la factura emitida no se rehace: el trabajo nuevo va en otra factura y el error, si lo hubo, en rectificativa.

Casi nunca. El 10% exige que los materiales no superen el 40% de la base, y una caldera de condensación se come ese límite ella sola: en un trabajo de 2.400 € donde el aparato son 1.700 €, los materiales son el 71%. Toda la factura va al 21%. La excepción: si el cliente compra la caldera por su cuenta y tú facturas solo la instalación, tu factura sí puede ir al 10%. Si ya emitiste al tipo equivocado, con VeriFactu no se borra: factura rectificativa y arreglado.

Depende de quién te contrata. Si la comunidad te encarga la revisión de la instalación común, la del IRG-2, es una sola factura a la comunidad. Si cada vecino te contrata la revisión de su instalación individual y su caldera, es una factura por vecino, cada una con su QR y su registro. Puedes emitirlas todas el mismo día sin problema: el programa las encadena y las envía una a una. Lo que no vale es agrupar diez revisiones de diez clientes distintos en una sola factura para ahorrar papeleo.

Sí, y más de lo que parece. El timo del falso revisor funciona porque cobra en mano y no deja rastro. Tú vas a dejar el contrario: una factura con QR que el cliente puede escanear y verificar contra la AEAT en el momento. Si alguien reclama en consumo que le cobraste una revisión de 80 a 160 € que no pidió, tu registro demuestra fecha, concepto e importe. Enséñale el QR al cliente mayor que desconfía: es la forma más rápida de demostrar que eres el instalador habilitado y no el que llama a puerta fría.

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